Antes de comenzar con esta historia he de aclarar un par de cosas.

Esta es la version definitiva, he estado trabajando sobre la original, espero que esta sea de su agrado.

Contiene serias faltas de ortografia, tendran que disculparme por eso.

Es una historia original escrita por mi, cualquier parecido con la realidad o con otras cosas es mera coincidencia.

La historia originalmente contaba con 40 capitulos, en en caso que decida eliminar o aumentar uno seran avisados con el debido tiempo.

Si alguien sabe dibujar y quisiera obtener una descripcion mas detallada de alguno de los personajes para poder hacer una ilustracion, lo agradeceria de sobremanera, apesto dibujando.

Gracias.

Era una noche tranquila, al menos en apariencia. Las luces
de la ciudad iluminaban todo con la misma intensidad de siempre. La gente,
ignorando todo lo que sucedía a su alrededor, seguía su camino sin hacer caso a
las personas que se agazapaban en las sombras de los callejones.

En uno de ellos, sin embargo, había un ajetreo fuera de lo común…una
cosa bastante más rara de lo habitual.

-Veo que has estado mintiéndome-Murmuro uno de los dos
hombres que se encontraban ahí, su pálido semblante mostraba una furia apenas
contenida por los lentes oscuros que portaba-¡Tu sabes que odio que me mientan!
¡No puede ser que crean que soy tan estupido!

-¡No te he mentido!-Grito el otro hombre, su grito mas fue
una suplica que una aseveración. La desesperación se estaba apoderando rápidamente
de el, si no hacia algo pronto, moriría-¡No te he mentido! No se quien te habrá
dicho eso ¡Pero yo he sido completamente fiel a ti!

-¿Ah no?-En el rostro del primer hombre se dibujo una
terrible sonrisa, sin ápice de bondad

-¡No! ¡Soy fiel a ti! ¡Soy tu mas fiel seguidor!-El segundo
hombre se tiro al suelo con los ojos inundados en lagrimas, su cabello castaño
se agitaba mientras el hombre movía la cabeza de un lado a otro de forma
impotente-Por favor…

El moreno sonrió un poco más y se quito los lentes con un ademán
teatral dejando al descubierto el brillo rojizo de sus ojos. Recorrió con la
mirada la figura del hombre que estaba arrodillado a sus pies, la cual se le
antojaba patética.

-Y sigues con las mentiras…necesitas improvisar en eso…Levántate.

El castaño obedeció inmediatamente, sin embargo, al estar al
nivel de el otro hombre se dio cuenta de el fatídico error que había cometido.
Unas fuertes manos se cerraron en torno a su cuello y lo rompieron con un
limpio movimiento, instantes después el primer hombre soltó el cadáver y dio
media vuelta dispuesto a marcharse. Un asesinato mas ¿Qué mas daba para alguien
como el?

Volvió a ponerse los lentes y camino en silencio por las
sucias calles de esa corrupta ciudad, haciendo oídos sordos a las insinuaciones
de las prostitutas que, tan pronto lo vieron, se arremolinaron a su alrededor.

-Otra noche queridas-Murmuro el acomodándose su chamarra de
cuero y caminando sin mirarlas siquiera, al pasar bajo un farol sus múltiples
cadenas y perforaciones brillaron, al igual que los enormes colmillos que sobresalían
ligeramente de sus labios.